La comparsa del farol
(bamba uenibamba bó)
pasa tocando el tambor.
¡Los diablitos de la sangre se encienden en ron y sol!
"Ahora verá como yo no yoro.
(Jálame la calimbanyé...)
Y'orá verá como yombondombo.
(Júlume la cumbumbanyé...)"
El santo se va subiendo
cabalgando en el clamor.
"Emaforibia yambó.
Uenibamba uenigó."
¡En los labios de caimito,
los dientes blancos de anón!
La comparsa del farol
ronca que roncando va.
¡Ronca comparsa candonga
que ronca en tambor se va!
Y... ¡Sube la loma!... y ¡dale al tambor!
Sudando los congos van tras el farol.
(Con cantos yorubas alzan el clamor.)
Resbalando en un patín de jabón
sus piernas se mueven al vapor del ron.
Con plumas plumero de loro parlero
se adorna la parda Fermina Quintero.
Con las verdes plumas del loro verdero.
¡Llorando la muerte de Papá Montero!
La comparsa del farol ronca que roncando va.
Ronca comparsa candonga
bronca de la cañandonga...¡La conga ronca se va!
Se va la comparsa negra
bajo el sol moviendo los hombros,
bajando el clamor.
Y ¡sube la loma! (y baja el clamor.
Pasa la comparsa mientras baja el sol.)
Los diablitos de la sangre
se encienden de ron y sol.
Bailan las negras rumberas
con candela en las caderas.
Abren sus anchas narices ventanas
de par en par a un panorama sensual...
La conga ronca se va al compás del atabal...
¡Sube la loma, dale al tambor!
Sudando los negros van tras el farol.
(Los congos dan vueltas y buscan el sol
pero no lo encuentran porque ya bajó.)
La comparsa enciende su rojo farol con carbón
de negros mojados en ron.
La comparsa negra meneándose va
por la oscura Plaza de la Catedral.
La comparsa conga va con su clamor
por la calle estrecha de San Juan de Dios.
"Apaga la vela que'l muelto se va.
Amarra el pañuelo que lo atajo ya.
Y ¡enciende la vela que'l muelto salió!
Enciende dos velas, ¡que tengo a Changó!"
La comparsa conga temblando salió
de la calle estrecha de San Juan de Dios.
¡Clamor en la noche del ronco tambor!
Rembombiando viene, rembombiando va...
La conga rembombarueda en el tambor.
La conga matonga sube su clamor ronda
que rondando ¡ronca en el tambor!
En la oscura plaza del cielo rumbea la luna.
Y sus anchas caderas menea.
Con su larga cola de blanco almidón
va la luna con su bata de olán.
Por la oscura plaza de la noche va
con una comparsa de estrellas detrás.
Y la mira el congo,
negro maraquero: suena una maraca.
¡Y tira el sombrero !
Retumba la rumba, hierve la balumba
y con la calunga arrecia el furor.
Los gatos enarcan al cielo el mayido.
Encrespan los perros sombríos ladridos.
Se asoman los muertos del cañaveral.
En la noche se oyen cadenas rodar.
Rebrilla el relámpago como una navaja
que a la noche conga la carne le raja.
Cencerros y grillos, güijes y lloronas: cadenas de ancestros...
y... ¡Sube la loma! Barracones, tachos,
sangre del batey mezclan su clamor en el guararey.
Con luz de cocuyos y helados aullidos
anda por los techos el "ánima sola".
Detrás de una iglesia se pierde la ola de negros
que zumban maruga en la rumba
Y apaga la vela.
Y ¡enciende la vela!
Sube el farol abaja el farol.
Con su larga cola la culebra va
Con su larga cola muriéndose va
la negra comparsa del guaricandá.
La comparsa ronca perdiéndose va.
¡Qué lejos!.. lejana... muriéndose va.
Se apaga la vela; se hunde el tambor.
¡La comparsa conga desapareció!
Cuaderno de poesía negra (1934)