lunes, febrero 11, 2008

El fin de semana


Lejos la playa que más me gusta es la playa Luna.
No sé por qué dejé pasar tanto tiempo para volver, tres años es mucho.

Este fin de semana Horcón estaba repleto, aunque no lo suficiente como para lograr agriarme el humor, y la playa Luna estaba muchísimo más concurrida que la anterior vez en que la conocí. Me gustó ver como más gente está decidiendo liberarse de su ego y tomar el rico sol de cuerpo entero.

Cuidado con el sol!! habían muchos colorados, jaja.

La playa Luna es un lugar casi sagrado para mi. Aunque haya mucha gente, da igual, hay como un ambiente especial que me permite conectarme con la naturaleza, con mis raíces humanas, con mi cuerpo.
Vi personas tal y como son, sin etiquetas. Cuerpos hermosos y no tanto, morenos por entero y otros con sus partecitas blancas o coloraditas. Lo bueno es que todos tienen su espacio ahí, el mismo espacio es para todos por igual. Todos están dispuestos a responderte de buena gana si es necesario, pero nadie me pareció tan impertinente como para perturbar tu paz (si eso es lo que estás buscando). Parece que en esa playa no hay espacio para miedos ni prejuicios.

Me pareció que para las aves también es un lugar especial pues estuvieron reunidas sobre esos muros de piedra y arena que cierran el entorno, y gritaron, gritaron y volaron todo el día sin parar, parece que este fin de semana tenían un ritual ellas ahí arriba.

Esta vez me tiré al agua mucho más que las veces anteriores, tímidamente al principio, porque estaba helada....uf, pero poco a poco me fui acostumbrando y una vez dentro ya no quería salir más.
Me encantó esa sensación de que me diera lo mismo la cantidad de huiros que había flotando, nadando al lado mío y obvio se me pegaran al cuerpo a cada rato. La fuerza que el mar muestra en esa playa es maravillosa pues, si bien es cierto, fácilmente puede llegar a botarte, (y vi varios que cayeron) sobre todo al entrar, igual me sentí con la seguridad de que la resaca no me iba a llevar adentro. Yo le tengo un enorme respeto a las playas, mejor dicho....hasta miedo, y a los huiros y a los peces.
Pero en esa ocasión, estuve tan conectada, este lugar es tan propicio para vencer los temores. El agua es tan clara, a pesar de que veia las algas flotando, me tiraba igual, y con todo gusto, ooh me encantó. El sol estuvo tan rico, el agua tan refrescante...
Solo lamento que no sea fin de semana por siempre para nunca haberme tenido que ir de ahí.

miércoles, febrero 06, 2008

Alegría

Estoy tan contenta hoy día, anoche lo pasé tan bien. Por fin siento paz nuevamente. La vida es tan hermosa otra vez. Amaneció nublado pero hay tanta luz en mi corazón.
Hoy se va mi hermano a Israel, suerte ! suerte!!! yo sé que te va a ir bien!!
Las amigas de mi hermano son lo máximo, pura buena onda todo el rato, oh chicas me encantó salir con ustedes anoche, contigo también Matías !!
Que lindo es compartir, compartir momentos, historias, proyectos, penas, ideas, risas. Todo eso hicimos anoche y me hizo tan bien.

Gracias, gracias y gracias otra vez, no me canso de agradecer lo bueno de la vida y las oportunidades que nos da todo el rato, quiero estar súper despierta para verlas y no dejarlas pasar.

Y aunque dormí como 2 horas anoche, y no pude hacer yoga, ni trotar esta mañana, tengo tanta energía buena que solo quiero compartirla con todos los que se me crucen en el camino, y con los que no, tambien!!